Revolución y guerra en España: Tierra y Libertad de Ken Loach

jueves 27 de julio - 19 horas

Seminario Permanente 2017 - tercera actividad

Revolución y guerra en España... y después

Solidaridad, internacionalismo, antifascismo

proyección de la película

Tierra y libertad, de Ken Loach

Contexto histórico: Prof. Diego Estin

Presenta: Analaura Vallcorba

posterior intercambio con el público

Lugar: sede de la Fundación, Colonia 1456 5ºPiso, esq. Barrios Amorín

entrada libre

audio de la actividad: https://www.dropbox.com/s/xnyg4tu1acd4atv/RyGE-2017-panel3-TierrayLibertad-27jul17.mp3?dl=0

 

 

Diego Estin y Analaura Vallcorba

 

Contexto histórico e intercambio:

DIEGO ESTIN GEYMONAT

Profesor de historia egresado del IPA y licenciado en Psicología egresado de Udelar. Publicaciones en revistas Ariel y Lento sobre temas de historia y filosofía.

 

 

 

 

Crítica de Tierra y Libertad (Ken Loach, 1995) por Ignacio Pulido

George Orwell describió con un naturalismo descarnado en «Homenaje a Cataluña» (Debolsillo, 2013) las vicisitudes de la guerra de trincheras en el frente de Aragón durante la Guerra Civil. Orwell llegó a Barcelona en diciembre de 1936, cuando la revolución social se encontraba en su máximo apogeo, dispuesto a defender al gobierno de la II República frente a las tropas sublevadas del general Franco. Al igual que David Carr, personaje ficticio de la película «Tierra y libertad» (Land and freedom, 1995), de Ken Loach, el escritor británico militó en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), y sufrió en primera persona la persecución articulada por la imparable maquinaria estalinista que acabó, entre otras cosas, con la ilegalización del POUM y el asesinato de sus líderes.

 

En su libro, Orwell comenta que cinco eran las cosas más importantes en la vida de las trincheras y las describe siguiendo este orden: la leña, la comida, el tabaco, las velas y el enemigo. El autor habla de una guerra en la que raras veces se entabla el combate, en la que los milicianos del POUM carecen del armamento así como del equipamiento adecuados, en la que las balas perdidas siegan la vida a la vuelta de cualquier esquina y en la que los piojos elevan la miseria de los combatientes a la enésima potencia. Sin embargo, quizás el aspecto que más inquieta de «Homenaje a Cataluña» es esa lucha por el poder que se fragua en despachos alejados del frente. Toda una suerte de conspiraciones y bulos que desencadenaron, por ejemplo, la lucha fraticida que tuvo lugar en mayo de 1937 en las calles de Barcelona y en la que se enfrentaron, por una parte, anarquistas y POUM, y por otra, el Partido Comunista Español (PCE) y el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC).

 

Existen ciertos paralelismos entre «Homenaje a Cataluña» y «Tierra y libertad». Ambas obras narran estos sucesos desde la perspectiva de un voluntario británico que se encuentra en España con un conflicto repleto de matices. La deriva de los acontecimientos le conducirán a una crisis ideológica. Loach toma el testigo dejado por Orwell y aborda la Guerra Civil desde un punto de vista que, pasados casi sesenta años desde el final de la contienda, levantó ampollas entre los veteranos brigadistas internacionales británicos y en el PCE. Sin ir más lejos, el propio Santiago Carrillo, ex secretario general del PCE, acusó al director británico de desdibujar el espíritu de la lucha antifascista y de tratar a los republicanos como estalinistas.

 

Entre 1990 y 1998 Loach dirigió varias de sus obras más aclamadas, entre las que destacan «Agenda oculta» (Hidden agenda, 1990), sobre el conflicto de Irlanda del Norte; «Riff-Raff» (íd., 1990), drama social ambientado en la clase obrera británica; «La canción de Carla» (Carla’s song, 1996), sobre la guerra civil de Nicaragua; y «Mi nombre es Joe» (My name is Joe, 1998), en la que aborda el tema del desempleo.

 

«Tierra y libertad» se enmarca dentro de esta etapa de su carrera, iniciada a mediados de los sesenta en la televisión británica con títulos como «Cathy come home» (íd., 1966). Al igual que el resto de su producción , la película destaca por su naturalismo y por el realismo social que supura cada uno de los poros de la historia narrada. Loach, cuya ideología está próxima al trotskismo, realiza una aproximación sencilla así como desprovista de aditamentos y cuyo planteamiento narrativo se aproxima al cine de realidad o cinéma vérité. A este respecto, es preciso hacer especial hincapié en escenas como la de la asamblea celebrada en un pueblo durante la cual se plantean asuntos como la necesidad de colectivizar los cultivos o la postura frente a las grandes democracias occidentales.

 

El guión, escrito por Jim Allen, toma prestados diversos pasajes de «Homenaje a Cataluña». Si bien, nunca se ha señalado a la obra de Orwell como fuente de inspiración. «No busqué los personajes del libro “Homenaje a Cataluña” porque quise retratar a personas de la clase obrera. Leyendo los libros que hay sobre la Guerra Civil española, da la impresión de que quienes luchaban eran todos escritores y poetas, cuando en realidad eran gentes de clase baja», señaló Loach a la periodista Sofía Carlota Rodríguez durante una entrevista publicada en Interfilm con motivo del estreno de la película. Ésta era la tercera ocasión en la que Allen colaboraba con Loach. Previamente, había escrito los guiones de «Agenda oculta» y «Lloviendo piedras» (Raining stones, 1993). El texto de Allen está salpicado de mensajes de contenido político y su planteamiento se aproxima a los hechos desde un enfoque netamente de izquierdas.

 

También el director de fotografía, Barry Ackroyd -conocido por su trabajo en la película «En tierra hostil» (The hurt locker, 2008)-, había trabajado con anterioridad con Ken Loach. No en vano, su debut en la gran pantalla tuvo lugar durante el rodaje de «Riff-Raff». La fotografía de «Tierra y libertad» dota a la película de un aspecto similar a un documental. Rehuye de los artificios, conecta con el neorrealismo y captura la luz aragonesa con elegancia, especialmente en las escenas que transcurren durante el alba y el atardecer.

El rodaje, realizado en 1994, fue llevado a cabo –en su mayor parte- en Liverpool y en Mirambel, un pequeño pueblo de la comarca del Maestrazgo (Teruel). Algunos vecinos de la zona protagonizaron pequeños papeles como campesinos, apareciendo en escenas como la de la asamblea antes descrita y considerada por el propio director como la más importante de la película al condensar en unos doce minutos todo el ideario de su estilo fílmico. «La escena de la asamblea del pueblo no tenía guión, pero había una estructura muy clara porque todos los actores sabían cual era su postura. Allí intervenía un actor muy bueno que interpreta al pequeño propietario que no quiere que se reparta su tierra. De antemano ya habíamos preparado su postura y sabía por qué quería conservar su tierra y cual iba a ser su relación con los otros», comentó Loach.

 

El actor inglés Ian Hart (David Carr) encabeza el reparto, compuesto por un elenco de intérpretes españoles, británicos, franceses, italianos y alemanes. La interpretación de la actriz valenciana Rosana Pastor (Blanca) es quizá la más destacada y fue premiada en 1995 con el Goya a la mejor actriz revelación. También cabe hacer mención a la presencia de Icíar Bollaín (Maite) y de Frédéric Pierrot (Bernard). «He buscado que los actores se comprometiesen con su personaje, que se metiesen en su piel. Fue un trabajo previo importante, a base de ensayos y convivencia. Siempre cada actor sabía lo que tenía que hacer porque se identificaba con su personaje», llegó a señalar el director.

 

Estrenada el 7 de abril de 1995, «Tierra y libertad» fue acogida por la crítica y recaudó casi un millón y medio de dólares en España. Fue galardonada con el premio de la crítica internacional en el festival de Cannes, con el premio Félix a la mejor película europea y con el premio César a la mejor película extranjera. «Lo que sucedió en España en los años 1936 y 1937 ha sido lo más significativo de este siglo; son unos momentos en los que se ve de lo que es capaz la gente. […] Quisiera que los jóvenes que no conozcan esta historia disfruten de ella», manifestó Loach.

La obra de Loach pasa por ser uno de los títulos de ficción más destacados de la extensa filmografía dedicada a la Guerra Civil. Se incluye dentro de las diferentes aproximaciones que –con mayor o menor éxito- el cine extranjero ha realizado desde la década de los años treinta del siglo pasado, época en la que el Hollywood previo a la caza de brujas de McCarthy llevó a la gran pantalla títulos como «The last train from Madrid» (íd., 1937), de James P. Hogan; «Bloqueo» (Blockade, 1938), de William Dieterle; o «Por quién doblan las campanas» (For whom the bell tolls, 1943), de Sam Wood. «He visto todos los documentales existentes que se hicieron durante la guerra, pero no he querido ver las películas de ficción que hay sobre ella. No porque no haya títulos importantes, sino porque quería basar “Tierra y Libertad” en la realidad», subrayó el cineasta británico.

 

 

 

Ficha Técnica:

Título original: Land & Freedom.

Año: 1995.

País: Reino Unido.

Duración: 110 minutos.

Director: Ken Loach.

Guión: Jim Allen.

Producción: A. Coproducción GB-España-Alemania; Parallax Pictures, Messidor Films, Road Movies Filmproduktion.

Fotografía: Barry Ackroyd.

Montaje: Jonathan Morris.

Diseño de producción: Martin Johnson.

Música: George Fenton.

Reparto: Ian Hart (David Carr), Rosana Pastor (Blanca), Icíar Bollaín (Maite), Tom Gilroy (Lawrence), Marc Martínez (Juan Vidal), Frédéric Pierrot (Bernard Goujon).

 

Tomado de: http://cineultramundo.blogspot.com.uy/2014/03/critica-de-tierra-y-libertad-ken-loach.html?q=ignacio+pulido