DESPEDIDA a Octavio Rodríguez

Compañero Octavio Rodríguez

El 29 de mayo último falleció nuestro querido compañero Octavio Rodríguez, cofundador de la Fundación Vivian Trías, destacado intelectual compatriota y socialista de toda la vida. Durante nuestra existencia como Institución cultural sin fines de lucro, Octavio siempre supo colaborar en el sostenimiento de la Institución con contribuciones generosas y en el plano académico jerarquizando algunos de los tantos paneles de nuestros programas.
Como persona tuvo una estatura moral y ética que tanto extrañamos y a pesar de su brillo mantuvo un perfil bajo y una humildad que lo enaltece.
En épocas difíciles previas al golpe de estado contra Salvador Allende, viviendo en Chile, prestó una colaboración militante también generosa y valiente.
Por todo eso no nos olvidaremos de este gran compañero.


Debidamente autorizados por BRECHA y por entender que la nota de este Semanario realiza una completa síntesis de la inmensa jerarquía académica del compañero, la publicamos a continuación con agradecimiento al Semanario y a los autores de la nota.

para ver el artículo pulse "leer más"

 

Octavio Rodríguez (1933 – 2017)

El Profesor Economista Octavio Rodríguez fue un intelectual de destacada trayectoria en la investigación y la enseñanza y como tal es reconocido en la región. Es, quizás; el único uruguayo dedicado a la teoría económica, en particular a la teoría del desarrollo de América Latina; a explicar por qué los países logran distinto grado de bienestar, a cómo se procesan los cambios y cuáles son las políticas públicas necesarias para superar el subdesarrollo. (sigue)

Al otorgarle un estatuto teórico, sus trabajos permitieron revalorizar la contribución del pensamiento estructuralista latinoamericano a la teoría del desarrollo. Nacido del trabajo intelectual de Raúl Prebisch, Celso Furtado y otros autores, que tuvo su hábitat principal en la CEPAL, y su primer desarrollo en las décadas del 50 y 60 del siglo pasado.

La contribución de Octavio se concreta en numerosas publicaciones, entre las que se destacan dos libros: La teoría del subdesarrollo de la CEPAL (1980) y el Estructuralismo latinoamericano (2006). Su pasión por las ideas cepalinas no se tradujo sin embargo en una defensa ideológica o acrítica de un pensamiento que en sus obras originales aparecía algo disperso y concentrado en algunos temas. Procuró en cambio dotarlo de consistencia analítica, articular sus partes, darle coherencia interna, convertirlo en un instrumento que ayudara a entender los desafíos de las economías en desarrollo y al mismo tiempo contribuyera con el propósito de identificar las políticas que podrían ayudar a superarlos.

Basado también en la metodología estructuralista, el libro publicado por primera vez en 2006 interpreta los acontecimientos de las décadas anteriores poniendo especial énfasis en el papel de las innovaciones. Allí Octavio ratifica una cualidad admirable al trabajar con un marco analítico altamente abstracto y a la vez dotarlo de contenidos históricos, políticos y culturales, condición muy difícil de encontrar en la profesión de economista. Ocultado por la economía convencional y una agenda cargada de cuestiones de corto plazo, el tema del desarrollo perdió la centralidad que tuvo en algún momento. Quizás la recupere, y en ese caso, allí estarán disponibles las obras de Octavio.

En su actividad como docente o con sus colegas, Octavio siempre estuvo accesible y dispuesto a una discusión franca y horizontal, sin fijar límite de tiempo ni horarios predeterminados. En los encuentros se podía percibir su radical honestidad intelectual, pasión por el conocimiento y cultura, condiciones que acompañaba con calidez humana y amor por las cosas uruguayas y latinoamericanas.

El ejercicio de la docencia se concretó en numerosos alumnos distribuidos en los países de América Latina, incluyendo Uruguay, donde fue profesor a tiempo completo del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la UDELAR.
Octavio rechazaba todo lo que pudiera parecer grandilocuente. Era difícil hacerle un homenaje. Casi instintivamente se alejaba de todo lo que fueran honras y oropeles. La dignidad la llevaba adentro y lo demás era accesorio. Aun así, recibió varias distinciones, entre ellas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UDELAR, de la Academia de Ciencias de Uruguay y un premio Morosoli. La CEPAL, institución para la que trabajó en varios períodos, emitió un comunicado el día de su fallecimiento en el que expresa su reconocimiento a Octavio Rodríguez por el “gran aporte al pensamiento latinoamericano”.
 

MB, GP y GR
2 de junio 2017 - BRECHA